Cabo Corrientes es el promontorio rocoso que separa las playas del centro de las del sur, uno de los accidentes geográficos que le dieron forma a Mar del Plata. El sector que lo rodea es chico, costero y de altísima demanda, dentro del área de Varese.
Es de los lugares donde la ciudad se asoma al mar de manera más dramática: las rocas, el oleaje golpeando abajo y una vista que abarca las dos bahías. Vivir ahí es tener eso como ventana.
La oferta es casi toda de departamentos, con algún local suelto. Es un sector construido en altura, minúsculo en superficie y sin nada de suelo disponible.
Su metro construido está entre los más caros del portal, y la razón es puramente estructural: hay muy pocas unidades y no se pueden hacer más. Es una zona óptima para inversión y para quien busca una ubicación que no tiene reemplazo posible en toda la costa.

