Ferroautomotora es el sector que se organizó alrededor de la estación terminal de Mar del Plata, el punto por donde entra y sale buena parte de quien llega a la ciudad. Esa condición le dio un perfil de servicios y comercio de paso que funciona los doce meses del año.
Es una zona de movimiento constante y mezclada, donde conviven vivienda, comercio y actividad de tránsito. No tiene la calma de un barrio residencial ni la densidad del microcentro: tiene el ritmo particular de los lugares de llegada.
Su oferta es de las más repartidas del portal —departamentos, locales, PH y lotes en proporciones parecidas— con una presencia de fondos de comercio que casi no aparece en ninguna otra zona y que habla de negocios en funcionamiento que cambian de manos.
Es una plaza buena para la compra comercial con clientela de paso ya establecida: el fondo de comercio, acá, no es una rareza sino una opción concreta. Y para vivienda ofrece valores más accesibles que el centro con conectividad difícil de igualar.

