Plaza Mitre es uno de los sectores más consolidados del centro marplatense. Su plaza ocupa cuatro manzanas y las calles que la cruzan tienen el tránsito restringido, lo que le da al conjunto un carácter de paseo poco habitual a esta distancia del microcentro. Alrededor funciona un entramado denso de comercios, oficinas y servicios que sostiene actividad los doce meses del año.
El barrio fue durante décadas un sector de casas y chalets, y recién a partir de los años cincuenta empezó a crecer en altura. Esa doble capa todavía se lee caminando: quedan construcciones de la etapa anterior conviviendo con edificios que llegaron después, y una población estable que le da al lugar un pulso de barrio y no de zona de paso.
La oferta es mayoritariamente de departamentos, pero con una particularidad que la distingue de otros sectores céntricos: aparece una proporción apreciable de oficinas y locales, además de algún lote suelto y casas que sobrevivieron a la densificación.
Esa mezcla la vuelve una zona óptima para quien busca doble destino. La vivienda tiene demanda permanente por la ubicación, y la presencia de oficinas y locales abre la puerta a la compra comercial, algo que en el frente costero prácticamente no existe como opción.

