Punta Iglesia se extiende desde la playa que le da nombre y acompaña la costa conectando el Puente de las Américas con el Punto Panorámico, hasta desembocar en el Paseo Dávila. Es uno de los tramos más transitados de la ciudad incluso fuera de temporada, con el centro a pocos minutos y movimiento durante buena parte del año.
Es un recorrido antes que un barrio: se camina, se para en el mirador y se sigue. El Punto Panorámico es de esos lugares a los que la ciudad va sin excusa, y vivir acá significa tener esa vista y ese paseo como paisaje de todos los días en lugar de como salida de fin de semana.
La oferta es prácticamente en su totalidad de departamentos, en edificios sobre la costa y las calles inmediatas. Otros tipos de propiedad son testimoniales: es un sector construido en altura y ya sin suelo libre.
Sus valores por metro construido están entre los más altos del portal, y eso responde a algo simple: la ubicación no se puede replicar. Es una zona óptima para inversión, con alquiler temporario de demanda garantizada, y una plaza donde el valor tiende a sostenerse por la escasez estructural de unidades frente al mar.

