Santa Clara del Mar es una localidad costera del partido de Mar Chiquita, a unos quince minutos de Mar del Plata por la Ruta 11. Durante décadas funcionó como balneario de verano y en los últimos años pasó a ser otra cosa: una población con residentes permanentes, donde aparecieron cervecerías artesanales, restaurantes, librerías y complejos de alojamiento que ya no cierran en marzo.
Lo que la gente busca ahí son sus playas agrestes, más anchas y menos concurridas que las del centro marplatense, y un ritmo que se parece poco al de la ciudad grande estando a un rato en auto. Es el clásico lugar al que se llega de vacaciones y del que después alguien no se va más.
La oferta lo refleja con claridad: los lotes son el tipo de propiedad más publicado, seguidos por casas y dúplex, mientras que los departamentos son una minoría. Se construye en horizontal, sobre parcelas de medidas parejas.
Es una plaza buena para comprar tierra: levantar la casa propia a gusto, capitalizarse en un suelo que todavía tiene valores accesibles, o encarar una vivienda de descanso en un lugar que dejó de ser solo veraniego. La combinación de terreno barato y demanda creciente es exactamente lo que define a una zona en expansión.

